MI OPINIÓN

Jim Clark, leyenda de la Fórmula 1

FERNANDO PARRADO

NANDO PARRADO

En mi opinión, Jim Clark fue el mejor piloto de su generación, y tal vez de la historia. Creo que ni él era consciente del enorme potencial que desplegaba a bordo de su Lotus de Fórmula Uno.

En una carrera ascendente dentro de la categoría, supo desafiar a contrincantes como Graham Hill, John Surtees y Dan Gurney, aunque él habitualmente se ubicaba adelante. Fue campéon del mundo en 1963, venciendo en 7 de las 10 carreras del torneo.

Y en agosto de 1965 (en Nürburgring), Clark conquistó de manera automática un nuevo título mundial. En mayo de ese mismo año, también triunfó en las 500 Millas de Indianápolis, de la mano de un Lotus-Ford diseñado por Colin Chapman. Un dato interesante son las cifras que percibían los pilotos de aquella época, en comparación con la actualidad.

En Indianápolis, Clark embolsó el 50% de los US$ 166.000 que recibió el auto. A su vez, Chapman le pagaba US$ 10.000 por toda la temporada de Fórmula Uno. Hoy en día, Lewis Hamilton percibe US$ 40 millones al año, más las ganancias por publicidad y promoción.

Aunque modesto y algo tímido, el talento de Jim Clark lo catapultó como una leyenda del deporte motorizado.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados