MI OPINIÓN

Hábil arriba y abajo del auto

Los grandes campeones, y Sébastien Ogier es uno indiscutido, se distinguen no solo por su talento y habilidad, sino también por su capacidad de adaptarse a las diferentes circunstancias.

Una de los aspectos que Ogier, no pudo prever, fue el retiro inesperado del equipo oficial Volkswagen del Campeonato Mundial de Rally (WRC). Mucho se habló del tema, pero poco se supo de lo cerca que estuvo Ogier de dejar las carreras para siempre. Esperó un largo tiempo la posibilidad de un equipo privado de VW, que no se concretó. Citroën no disponía del dinero suficiente para contratarlo, Hyundai ya tenía todos sus pilotos y Toyota era un equipo muy nuevo.

El piloto francés escuchó a Nico Rosberg cuando decidió retirarse y eso lo dejó pensando: “¿Qué más tengo que demostrar yo?”. En eso aparece Malcom Wilson y le ofrece un lugar en su equipo Ford particular. Una buena oportunidad de demostrar que con un equipo privado y con inteligencia, capacidad y prudencia, también se puede ser campeón mundial. No solo con el mejor auto. Si lo logra, seguramente abandonará a fin de año, para pasar más tiempo con su familia en Suiza, porque a esta altura, ya no hay nada más que demostrar.

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