CICLISMO

Un grande: regreso triunfal de Federico Moreira a Salto

Desde su oficina en la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, Federico Moreira se sorprende con la foto: nunca la había visto, pero recuerda con precisión el momento y hasta reconoce a muchas de las personas que allí aparecen.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
El joven campeón. Un Federico Moreira casi adolescente regresa a su Salto natal tras sus triunfos juveniles de 1978. Fue el anuncio de una gran carrera, que se extendió hasta el siglo XXI.

Se trata del regreso triunfal a su Salto natal en 1978, luego de conquistar tres medallas en los Panamericanos juveniles de ciclismo de Montevideo: oro en ruta individual y 4 x 70, bronce en persecución individual. Aquella noche se subió al capó de un NSU conducido por un compañero del club Piedra Alta y así desfiló por las calles de la ciudad, acompañado por decenas de salteños en bicicleta. Su padre iba en el asiento del acompañante. Y la niña que le levanta el brazo ahora es médica cardióloga.

Claro, los años pasaron. Y trajeron muchos títulos. Moreira es, seguramente, el competidor más laureado del ciclismo nacional. En Salto, hasta un barrio lleva su nombre.

Aquella promesa juvenil pronto se volvió una realidad. A los 17 años ganó una etapa de Rutas de América. Y por los siguientes 20 o 25 años fue primera figura en el pedal nacional. Conquistó seis veces, más que nadie, la Vuelta Ciclista del Uruguay: la primera en 1986, luego tres seguidas (1989-1990-1991), 1997 y finalmente en 1999. La magnitud de la cifra sorprende a los conocedores. En 2015, luego de obtener la Vuelta, el chileno Carlos Oyarzún declaró, admirado: "No sé cómo hizo Federico Moreira para ganarla seis veces. Es increíble, por la cantidad de dificultades que existen y la tensión que se vive".

Federico también tiene el récord, aunque compartido, de títulos en Rutas de América, con tres. Además, es el único uruguayo que ganó la Vuelta de Chile (1985).

Otro de sus logros fue la medalla de oro en la prueba por puntos en los Panamericanos de Indianápolis 1987. Fue el más grande especialista contrarreloj y alcanzó el subcampeonato de la prueba en el Mundial B de 1999. Compitió en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988 y Barcelona 1992.

En su carrera defendió numerosos clubes, tanto de Salto como de Montevideo, el interior y Brasil. Su último logro, quizás, fue colaborar en el triunfo de Peñarol por equipos en la Vuelta de 2002.

Hoy sigue vinculado al deporte como presidente de la Federación Uruguaya de Ciclismo. Sigue viajando por el país, aunque ya no en su bicicleta.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)