Fútbol

Santo Celeste: la historia de un guerrero

Gonzalo Cigliuti venció a la adversidad y se ganó un nombre en México.

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Gonzalo Cigliuti se abrió camino como entrenador en el fútbol mexicano.

Gonzalo Cigliuti tiene 46 años. Es uruguayo y desde esta última temporada, entrena a la sub 20 del Santos Laguna de México que viene de quedarse con el torneo de la categoría. En silencio, le ganó a la adversidad y hace su camino en el fútbol con el sueño de alguna vez poder llevar su trabajo al Complejo Celeste. "Mi sueño es trabajar en la selección uruguaya, ya sea en juveniles o en la mayor. Sería lo máximo", reconoce mientras descansa en Atlántida con su esposa y sus dos hijos.

El destino lo llevó a ser entrenador antes de tiempo. Cigliuti hizo todas las inferiores en Peñarol (estaba en la generación de Gabriel Cedrés) e incluso llegó a estar en el plantel de Primera, pero una lesión en los ligamentos lo sacó de las canchas a sus jóvenes 19 años. "En ese momento, mi entrenador era Juan Duarte y él siempre me decía que tenía que ser DT. A esa edad, imaginate que eso ni se me pasaba por la cabeza...", cuenta.

Gonzalo señala que en esos años la pasó mal hasta que a los 22 decidió hacer el curso de entrenador. Se recibió y comenzó a trabajar como ayudante técnico de Duarte en Cuarta y Quinta División. "¡Era una generación bárbara. Estaban Pacheco, De los Santos, Rotundo y Flores, por ejemplo. Yo tenía 25 años y ellos 17. Era bastante loco", dice.

Dos años más tarde, se fue a la Cuarta de Bella Vista donde estaban Lembo, Alonso y Pilipauskas. Dos años después, volvió a Peñarol y agarró la generación de "Carlitos" Bueno, su niño mimado, Leal y Bizera.

Cigliuti siguió haciendo su camino. Pasó por Central, Rentistas, Rampla y Liverpool hasta que en 2010 asumió como ayudante de Gustavo Matosas (a quien conocía de las inferiores de Peñarol) en la Primera de Danubio. Con él, un año más tarde, llegó al Querétaro de México.

Hasta este momento, se las tenía que rebuscar en la parte económica: "Hice de todo: estuve en una veterinaria en la parte administrativa, hice cobranzas del banco de seguros, tuve un negocio familiar, una barra en un boliche… de todo".

En 2014, volvió para coordinar las inferiores de Liverpool pero el teléfono sonó desde tierras aztecas y decidió armar las valijas. El Santos Laguna lo vino a buscar con contrato por tiempo indefinido. "Me gusta trabajar en fuerzas básicas, pero hay una realidad que es la parte económica y en un equipo de Primera o en formativas de una selección la situación es otra". Cigliuti se hace un nombre y sueña.

ASÍ ES EL MUNDO SANTOS...

Entre Coahuila y Europa.

"Es un equipo que está en zona de desierto, en Coahuila. Lo maneja una empresa, donde trabajan 250 personas, pero lo curioso es que lo manejan al estilo europeo", dice Cigliuti.

Primer nivel.

"Los jugadores llegan al club, desayunan, entrenan, almuerzan y están rodeados por un equipo multidisciplinario que les indica qué pasos seguir según cada físico", explica.

Como los mejores.

"En 2014, Peñarol fue a jugar por la Copa y Darío Rodríguez dijo que no tenía nada que envidiarle a un club europeo. Toda la infraestructura es para Primera y Formativas", recalca.

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