EN EL CAMPEÓN DEL SIGLO

Ramos presidente

Peñarol cerró un Clausura espectacular y define en la Anual.

Foto: Ariel Colmegna
Foto: Ariel Colmegna

¿Papá vas a votar a Leo Ramos?, la pregunta de un niño a la salida del Campeón del Siglo pinta de cuerpo entero la realidad de este Peñarol avasallante.

Metido en medio de una campaña electoral, y con todas las antenas prendidas, el niño se fue del estadio aurinegro con una sensación única: hoy no hay ningún candidato mejor que Leo Ramos para ocupar el sillón presidencial.

El padre, con una sonrisa, le explicó que Ramos no podía ser presidente, que era el entrenador, y empezó a recordarle que ahora empezaban las finales, esas finales a la que pocos creían que Peñarol podía llegar después de haber perdido el Apertura y haber quedado muy lejos en la Anual de Defensor y Nacional.

Ayer, el aurinegro volvió a mostrarse como un equipo sólido, veloz, avasallante, incontrolable, fundamentalmente, por las bandas, donde tuvo a Diego Rossi como gran figura (un gol y tres asistencias) y a Estoyanoff como socios ideal en ofensiva.

Peñarol arrancó con todo. Con un vértigo impresionante y con una actitud demoledora. De hecho, logró el gol más rápido del Clausura: a los 48 segundos, tras un desborde del ‘Lolo’, pase rasante al área, resbalón de Lacoste e inteligencia de ‘Maxi’ Rodríguez al dejar pasar la pelota entre las piernas y desacomodar a la defensa, Rossi saco un zapatazo fuerte y cruzado para vencer las manos de Long. Ese 1-0 marcó el partido y el juego.

El equipo de Ramos no paró, ni se frenó. Fue por más ante un Racing tan estático como sorprendido. A los 10’ otra corrida a pura velocidad, dejó a Rossi de cara al gol, pero el delantero cedió la pelota a Estoyanoff que liquidó el esfuerzo del arquero albiverde. Apenas 10 minutos y ya 2-0. Demasiado para la Academia que no tuvo armas ni respuestas ante un rival avasallante de principio a fin.

Para que la fiesta fuese completa, en las tribunas se festejaba la desgracia ajena. Los goles de Fénix y Sud América se aplaudían como nunca.

Peñarol manejó el partido de principio a fin y lo terminó de liquidar apenas iniciado el segundo tiempo con un gol de ‘Maxi’ Rodríguez con fórmula repetida: corrida y desborde Rossi y pelota al área.

La goleada la cerró el ‘Cebolla’ Rodríguez a un minuto del final, y el 4-0 no hizo más que redondear el festejo de los aurinegros.

Ramos, también manejó los tiempos y al plantel. Sacó a Formiliano (amonestado) y le dio descanso a Gargano y Estoyanoff ya mirando de reojo el cierre de la temporada y la pelea por la Anual que tendrá el miércoles ante Defensor.

Los aplausos retumbaron en las cuatro tribunas. Hubo brazos el alto de los futbolistas y una ovación para Ramos, el técnico que cuenta con los votos del hincha.

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