TORNEO CLAUSURA

Prepara el brindis

Peñarol venció a Defensor en un partido de campeonato.

El festejo de Cristian Palacios en un nuevo gol en Peñarol. Foto: Ariel Colmegna
El festejo de Cristian Palacios en un nuevo gol en Peñarol. Foto: Ariel Colmegna

La historia se repitió, aunque tuvo un final distinto. Como aquel 8 de julio, Defensor Sporting volvió a jugar un montón de minutos (todo el segundo tiempo) con dos futbolistas menos que Peñarol y, en cierta manera, también a abusar de su suerte. Hace casi cuatro meses se llevó una victoria heroica del Campeón del Siglo, pero esta vez el aurinegro capitalizó lo que no pudo entonces, se llevó los tres puntos, se encaminó definitivamente a ganar el Clausura y se puso a solo cuatro puntos de su vencido de ayer en la Tabla Anual.

En el medio de esos 90 minutos que parecen haber sido tan determinante para el futuro pasaron cosas; muchas cosas. Y todas giraron en torno a un mismo protagonista: el árbitro Daniel Fedorczuk.

Acertó en algunas decisiones y falló en otras (ver página 5), pero fue responsable de que un partido que se sabía iba a ser caliente, tomara mayor temperatura a la prevista. Los futbolistas ayudan poco, eso está claro. Se dedican más a golpear y a protestar que a jugar y así es casi imposible que salga un buen partido.

Desde el punto de vista técnico, el encuentro fue malo, porque no tuvo continuidad y ambos equipos cometieron errores que quizá en otro tipo de partido menos decisivo no son usuales. Por citar algunos: Defensor perdió mucho en el juego aéreo (le hicieron dos goles por esa vía) cuando normalmente se impone y Peñarol perdió varios balones en la salida, uno de ellos por parte de Walter Gargano (más raro todavía) que significó el penal para el 1-1 provisorio.

Desde lo táctico, Leonardo Ramos acertó con su apuesta del “Cebolla” como doble cinco, porque en momentos de locura fue el capitán quien marcó los tiempos, el que puso la pausa y el que exigió a sus compañeros la paciencia necesaria para esperar a que el partido se le armara a Peñarol.

Eso sí, desde lo emotivo fue un choque fantástico.

¿Qué cambió para que aquella fatídica tarde del 8 de julio Peñarol perdiera 9 contra 11 y esta vez ganara muy bien? Principalmente haber capitalizado la experiencia adquirida, pero además esta vez el equipo tuvo mucha mayor velocidad e inteligencia para explotar los espacios. No quiso solucionar todo en una jugada, sino que se desplegó en bloque, con un Fabián Estoyanoff que en el complemento hizo diferencia con su velocidad explotando en la segunda mitad las espaldas de Ayrton Cougo.

Y tuvo Peñarol ese plus con el que cuenta en el banco cuando ingresa ese fantástico goleador que es Cristian Palacios, quien ocho minutos después de haber entrado anotó su sexto gol en el Clausura con la casaca mirasol y el número 25 de la temporada.

Con 24 puntos de 24 disputados Peñarol lidera el Clausura con luz, pero más allá de la cosecha de unidades, lo que ha demostrado este equipo aurinegro es madurez para saber cuándo tiene que vestir el frac y cuándo el overol. Como ayer.

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