COPA SUDAMERICANA

Una odisea: Largo y fatigoso viaje de Boston River para jugar en Huancayo

Cuatro vuelos, dos viajes en ómnibus entre las montañas y hasta traslados en bici-taxis, el precio de la clasificación

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Boston river

Boston River regresó de Perú con la clasificación bajo el brazo. Es el único equipo uruguayo que sigue en la Copa Sudamericana y fue el único que vivió una odisea para llegar a Huancayo, a 3.200 metros de altura.

El día del partido la delegación voló de Lima a Jauja en un avión militar, sin las comodidades indispensables para un plantel profesional. "Cuando subimos al avión me asusté", reconoció el presidente de Boston, Sergio Pérez Lauro, refiriéndose a la nave donde se sentaron enfrentados. El ruido era insoportable y faltaban cinturones de seguridad. Optaron por ese vuelo porque los de línea sólo llegan de mañana y ellos querían hacerlo más cerca del partido. Desde Jauja, hicieron 50 kilómetros hasta Huancayo en bus, subiendo por sinuosos caminos en medio de las montañas.

También tomaron otras precauciones. Algunos jugadores utilizaron tanques de oxígeno (Boston River había llevado cuatro) en el entretiempo. El que más lo necesitó fue Robert Flores, pero porque había recibido un golpe en los riñones que no le permitía respirar bien. Y la mayoría tomó viagra, que es un vasodilatador, por consejo del médico.

Tras cuatro vuelos, dos viajes en bus y la partida del aeropuerto de Jauja en bici-taxis donde apenas cabían los futbolistas, Boston River está de regreso. Con mucho para contar y la gran felicidad de ser los únicos uruguayos en la Copa, se preparan para jugar mañana con Peñarol.

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