PEÑAROL

Tiene lugar en Peñarol

Damián Frascarelli cumplió el sábado uno de sus objetivos: volver a jugar en el equipo donde siempre quiso estar.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Saludo. El de Frascarelli y su hijo “Toto” a los hinchas. Foto: Marcelo Bonjour

Antes de irse de vacaciones, Frascarelli ya sabía que en este semestre iba a tener minutos. El semestre pasado era muy difícil porque jugando una vez por semana los futbolistas no tienen problemas para recuperarse. Ahora va a compartir el arco con Guruceaga", dijo Pablo Bengoechea tras el partido frente a Cerro Porteño en el que Damián Frascarelli fue titular por primera vez desde que regresó a Peñarol.

"Volver a jugar en Peñarol representó muchísimo para mí. Hacía años que esperaba esta oportunidad. Primero de volver al club y luego de jugar. Son mini objetivos que me voy trazando. Quería sumar minutos para cumplir luego el gran objetivo de jugar un partido oficial", contó Frascarelli quien aprovechando la jornada de descanso ayer fue a pasar el día a Piriápolis.

"Pablo me había dicho que este semestre nos íbamos a alternar en el arco con Gastón, como también me había dicho ni bien llegué que el Apertura lo iba a jugar Gastón. Ahora con la doble competencia va a rotar el plantel y vamos a compartir el arco. Eso está muy bueno porque significa que estoy haciendo las cosas bien y tengo mi lugar en Peñarol", añadió al arquero.

No fue sencillo para él, por más ganas que tuviera de regresar a Peñarol, ser suplente de un muchacho de tan solo 20 años. Sobre todo porque tiene diez años más que Guruceaga, y una mayor trayectoria que incluye el exterior.

"No fue fácil. Al principio dudé un poco porque sabía que iba a ser suplente, pero luego decidí probar a ver cómo resultaba. Bien o mal en todos los equipos en que estuve siempre fui titular y era la primera vez que me tocaba asumir la responsabilidad desde ese otro lado, pero la verdad es que lo disfruté. A mi manera lo disfruté. Canalicé esas ganas de jugar y tener que quedarme en el banco por el lado de que estaba en Peñarol, el equipo donde quería volver a estar. Me aguanté y traté de sumar desde el lado que me tocó", añadió el arquero.

Seguramente, Frascarelli fue muy importante para el joven Guruceaga. Al verlos entrenar se nota la buena onda que hay entre ellos. "Los tres tenemos una buena relación, con Thiago Cardozo también. Pese a que estamos peleando un puesto, esa rivalidad queda solo en los entrenamientos y es de buena fe. Termina la práctica y nos vamos a merendar juntos y si tenemos un fin de semana libre nos juntamos con nuestras familias. Hay una relación extra futbolística que está muy buena y eso también habla bien de Gastón, que pese a tener 20 años tiene una gran personalidad y pudimos hacer una linda amistad", contó sobre su colega con quien también comparte dormitorio en Los Aromos, aunque Cristian Palacios concentra con ellos.

"Trato de hablarle a Gastón, pero no me gusta hablar por hablar. Lo hago cuando veo que el compañero está abierto a aprender o me pregunta. Y Gastón es de esos gurises que pregunta mucho y le interesa saber. Hablamos mucho y en lo que lo puedo aconsejar lo hago. De lo que a mí me parece y de lo que he vivido. En mi anterior pasaje por Peñarol yo tenía 21 años, prácticamente la misma edad que tiene Gastón ahora, entonces le trato de trasmitir lo que me pasó cuando estuve en el club por primera vez".

Disfrute.

Justamente, su anterior etapa en el equipo carbonero fue una de las cosas que pasaron por su mente el sábado, cuando se paró bajos los tres palos. "Pasaron muchas cosas por mi cabeza, pero siempre trato de tomar lo positivo, de aquella vez y de esta. Pude cumplir el objetivo que me había planteado cuando me fui del club: volver. Porque no es fácil volver a un club como Peñarol después de muchos años. Es muy gratificante plantarme esos objetivos y poder lograrlos. Y como hablaba con mi familia, cuando llegué a Peñarol, que me tocó jugar el clásico, lo viví con mucha euforia, mucha adrenalina y mucha ansiedad. Me pasé un poquito para el otro lado. El sábado eso no me pasó y lo disfruté mucho. La edad y la experiencia me permitieron vivirlo de otra manera".

Peñarol tiene un semestre espectacular por delante. Con Copa Libertadores e inauguración del estadio. Frascarelli se ilusiona y no sólo porque vaya a alternar en el arco. "Antes de regresar al club había muchas cosas que ilusionaban. Ya se sabía de la llegada de Forlán, de la inauguración del estadio. Ya el torneo pasado teníamos un gran plantel y ahora con la llegada de Maxi (Rodríguez) que ya vimos que va a andar muy bien y de Costa, podemos llegar a hacer un gran torneo local e ir pasando los objetivos en la Copa. A Costa lo conozco porque lo enfrenté al año pasado en Chile. Es un número 5 de muy buena clase. Tiene muy buen pie y nos va a dar una buena mano".

Frascarelli reconoció a su vez que el semestre pasado no pudieron mantener un buen rendimiento a pesar de ese buen plantel. "Ninguno de nosotros entendía por que no se podía jugar bien. Pero nos planteamos un objetivo que era ganar el Apertura. Había que ganar como fuera y lo hicimos. Lo principal en el fútbol es ganar y salir campeones y lo conseguimos".

Frascarelli no olvidará el partido ante Cerro Porteño y no sólo porque volvió a jugar en Peñarol. Salió a la cancha con su hijo de dos años, Tiziano, más conocido como "Toto". "En la cancha saludaba a todo el mundo, es un personaje. Esta acostumbrado porque sale conmigo desde que tiene un mes. La primera vez fue en River Plate. Lo tiene más que incorporado", finalizó orgulloso.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)