JORGE SAMPAOLI

"Después del partido con Uruguay tomé la decisión de irme"

“Hablamos cuando ustedes quieran”, dijo apenas aterrizó en el Aeropuerto de Carrasco, después de un periplo increíble para poder llegar a Montevideo.

Jorge Sampaoli. Foto: Leonardo Maine

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J. P. ROMERO / J. MASTANDREA16 feb 2016

Viajó desde Qatar a Santiago y desde la capital chilena al Uruguay. Fueron más de 20 horas de vuelo para llegar a recibir el premio como Mejor Entrenador de América. Es que Jorge Sampaoli es así. Auténtico, visceral, de esos hombres que asumen un compromiso y lo cumplen. Y él ya había dado su palabra: “el 15 de febrero estoy allá”.

Y vino, y disfrutó, y habló largo y tendido de fútbol, la pasión que abraza desde muy chico. “De chico me crié escuchando a Víctor Hugo Morales, viví el fútbol desde pequeño”, dijo el argentino en un extenso mano a mano con Ovación.

—Es un orgullo estar acá en un reconocimiento de tanto tiempo, que me hayan votado y que haya logrado ser elegido como el mejor técnico de América; para mí es un orgullo porque es un valor agregado a mi carrera, que tiene que ver no solo con el éxito deportivo, sino con una forma de jugar. Ser elegido en un país como éste, por el diario El País, y en un evento que lleva 30 años, es trascendente. Lo valorizo y lo remarco en relación a la metodología que utilizó Chile para llegar al primer logro internacional, con un grupo de jugadores decididos, convencidos, sin temores, muy valientes, y jugando una final con la Argentina de Messi, que marca también un hecho trascendente en la victoria final porque Argentina llegó con un cuadro muy bueno y Chile lo logró superar con justicia.

—¿Qué representa este reconocimiento para usted?

—¿Cómo se enteró que había sido el ganador?

Me lo comunica la gerencia de comunicaciones de la selección y me sentí muy orgulloso. Que te elija un continente que es tan proclive al fútbol es muy importante.

—¿Qué lugar tiene reservado para el trofeo de El País?

Una vitrina en casa de mi hijo. Este año me tocó ganar varios premios y todos los tienen mis hijos.

—¿Por qué se alejó de la selección chilena?

Básicamente por algunos inconvenientes que sucedieron. Pero bueno, yo creo que el paso siguiente seguramente estará vinculado a un proyecto muy seductor para mí, para tratar de generar un legado en otro lugar. Yo lo veo como una oportunidad, más allá del lugar donde sea, donde nos toque, siempre nos interesa revolucionar en el lugar donde vayamos, tratando de cambiar la historia, algo que es muy difícil de hacerlo.

—A tal punto cambió la historia en Chile que logró que "La Roja" fuera campeón de América por primera vez; ¿A qué apeló para ganar el título?

—Profundizando en el juego colectivo. Empezamos a utilizar un modo de jugar con mucha tenencia, con mucha profundidad, sabiendo de que teníamos que jugar para el otro. Se generó un ámbito de necesidad que los jugadores se entregaron por completo a la idea y eso facilitó el hecho de ganar una Copa América invicta estando México, Argentina, Brasil, Colombia, Uruguay. Era muy difícil por el peso de la localía, por la necesidad. Fue un torneo impresionante de Chile, que si no hubiera jugado de la manera que se jugó era muy difícil que lo logre.

—¿Su partida de Chile tiene que ver directamente con la salida de Sergio Jadue de la presidencia de la Asociación Chilena de Fútbol?

No. Hubo un montón de hechos que sucedieron posterior al partido de Uruguay, que generaron que tomemos la decisión. Por ahí también se hizo por el desgaste en el proceso. Pero no tiene mucho que ver con eso.

—¿Volvería a dirigir a Chile?

Por supuesto. Porque es ahí donde tuve con la "U" de Chile cinco campeonatos, gané la Copa América, jugué un Mundial, conozco muy bien al jugador chileno. Entonces por ahí no descarto el hecho de volver algún día.

—¿Cuál fue el momento más emotivo o más importante que le tocó vivir al frente de la selección chilena?

—Siempre recuerdo los momentos en los cuales el equipo tuvo la posibilidad, más allá de que no cuente con las figuras que tenían aquellos equipos que nos tocó enfrentar, de jugar de una manera que sometiera a ésos rivales. También lo habíamos hecho previo al Mundial y en el Mundial contra España, y contra Brasil. Lo que más recuerdo es la final con Argentina, por los jugadores que teníamos enfrente —Di María, Messi, Agüero, Pastore, Banega—, o sea, era medio difícil pensar en ganarle a un equipo con tantas figuras consolidadas en el fútbol. Eso sí que nos dio un valor agregado y un crecimiento de un país que necesitaba la victoria.

—En el partido entre Chile y Uruguay por la Copa América, cuando se dio el inconveniente al final del partido y los ánimos estaban caldeados, Diego Godín fue a felicitarlo. ¿Ya lo conocía?

No. Fue un gesto que siempre recuerdo y que valoro porque él jugó un partido intenso y luchó por su país como hace siempre, pero cuando terminó me vino a saludar y a reconocer que le gustaba como jugaba Chile, que merecía suerte en el futuro. Es un jugador de jerarquía, de los mejores centrales.

—Después del partido entre Uruguay y Chile por las Eliminatorias, decidió llamar a Edinson Cavani y Godín, ¿Por qué tomó esa decisión?

—Después del partido acá en Uruguay, que fue muy traumático, los llamé porque merecían las disculpas por el desborde que tuvimos en el partido. Normalmente todo queda en la cancha, pero es bueno aclararlo porque son gente de mucha capacidad y con mucho reconocimiento mundial. Me quedé tranquilo después de haber hablado con ellos.

—¿Por qué se dio ese desborde en el final de ese partido en el Centenario?

Por el partido en sí, por la histeria que se vivió. Se vio un partido histérico, donde todo lo que había pasado en Chile se transformó acá como un episodio de revancha desmedida y se tornó un partido que fue muy desprolijo y que a nosotros nos tocó perder, pero más allá de eso no creo que haya sido un partido que se pueda analizar futbolísticamente. Eso es lo que más repudio, porque no pude ver a Chile jugar como estaba acostumbrado a verlo.

—¿Qué viene en el futuro de Sampaoli? ¿Un club? ¿Una selección?

—Hay que elegir el mejor proyecto deportivo. Hace 14 años que trabajo de manera ininterrumpida, así que esto que me pasó ahora es antinatural en mí. Hay que esperar por el proyecto que me genere ilusión hacia el futuro. La idea que más me surge ahora es tratar de buscar un proyecto que me haga ganar cosas. No me veo dirigiendo en una liga pensando en salir tercero o cuarto.

—Se ha manejado en los últimos días una posibilidad de Chelsea y otra para la selección de Qatar a largo plazo, ¿Esto es cierto?

Son todas especulaciones. Concreto no hay nada. Hoy está todo el mundo compitiendo, todo el mundo con entrenador. No hablaría tampoco de algo concreto cuando hay alguien que está teniendo un técnico que está dirigiendo. Hay un montón de especulaciones mediáticas, pero realmente no condicen con la realidad.

—¿Tiene ilusión de dirigir a Argentina en el futuro?

—Sí. Cualquier técnico argentino, en un futuro, cuando termine el proceso que está viviendo hoy la selección con el "Tata" (Martino), que seguramente terminará yendo al Mundial y haciendo un gran Mundial como el que terminó haciendo Argentina en Brasil, con dirigir a la selección. Siempre todos estamos esperanzados de tener la chance, pero en Argentina todo es muy complejo, hay mucha competencia, hay un técnico vigente que tiene mucha capacidad así que hay que coincidir con los tiempos una vez finalizado este proceso.

—¿Y le gustaría dirigir a Uruguay?

Si, bueno, Uruguay es también un lugar donde históricamente seduce a cualquiera, porque hay tanta historia acá que siempre seduce la posibilidad, pero el maestro (Óscar Tabárez) tiene tanta capacidad y tanta inteligencia, que mientras esté él dirigiendo va ser muy difícil que otro llegue a la selección uruguaya.

—¿Qué lo diferencia de Marcelo Bielsa?

Nosotros arrancamos desde el 90 con la convicción que tenía Marcelo para transmitir su idea, después la fuimos modificando y estableciendo a nuestra forma. La hemos ido cambiando y variando mucho, pero sí que la plataforma nuestra es cómo Marcelo generaba en sus equipos, por más que no tengan tantos nombres propios, a ser muy competitivos. Desde ahí iniciamos un crecimiento personal entre una mezcla de la verticalidad, de la presión constante hasta la posesión, que le fuimos agregando para ser dominadores. Pero lo que buscamos es lo mismo: ser protagonista, estar más tiempo en campo contrario que en el propio. Fuimos buscando condimentos particulares que nos hagan tener una identidad y hoy por hoy valorizo haber estado escuchando a Marcelo mucho tiempo porque me dio la capacidad de saber que no sólo se puede ganar teniendo a los mejores jugadores.

—Y la forma de vivir los partidos tan intensamente, ¿usted lo considera algo innato o es un legado de Bielsa?

Es innato. A veces me lo cuestiono porque parezco más un entrenador de básquet que de fútbol. Pero es natural, vivo cada partido con mucha intensidad.

—¿Es Luis Suárez el mejor delantero del mundo?

Yo creo que sí; es el mejor centrodelantero del mundo porque está pasando por un momento increible, al margen de que siempre fue un jugador increible.

"Me sacaba la policía por el rock"

Jorge Sampaoli nació en Casilda, Provincia de Santa Fe, el 13 de marzo de 1960. Jugó en las inferiores de Newells y en Alumni, pero por una lesión dejó el fútbol. De joven trabajó en un banco y luego se dedicó siempre al fútbol: "Disfrutaba mucho ver fútbol, hoy no disfruto; yo si quiero ver buen fútbol tengo grabados partidos de los 70 y 80, ahí veía partidos de fútbol, hoy veo histeria y cambio constantemente, por ahí me seduce ver al Bayern, que es el equipo que más veo pero nunca termino de ver un partido". Además, es un fanático del rock.

"La pasión por el rock surge de siempre, de la época de los militares en Argentina. Nuestra cultura era de rebeldía constante en esa época e íbamos a ver a Charly (García), a León (Gieco), a Litto (Nebbia), a (Luis Alberto) Spinetta, a todos lados y ahí me sacaba la Policía y empezó la historia de una cultura donde yo aprendí un montón y seguí vinculado al rock argentino. Después conocí a los chicos de la Vela (Puerca) y de NTVG en Chile. Me gustan mucho. Cordera me mandó un mail diciéndome que volvió a reencantarse con el fútbol porque el padre le había dicho que mire a la U de Chile y generamos un vínculo. Mi vida es el fútbol y el rock", dijo Sampaoli, que cuenta porque no le atrae ir a ver a los Rolling Stone: "Nosotros, como argentinos, tuvimos siempre un rechazo hacia ello, que es una locura, pero bueno, el fanatismo en todo lo que hacemos generó que no podíamos ver nada que sea del otro lado. Nunca tuvimos la posibilidad de disfrutar de los Rolling; ahora un poco los estoy escuchando porque ya se me pasó ese fanatismo. Pero disfruto mucho más al Indio Solari o al Pato Fontanet.

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