ENTREVISTA

Fleurquin: “No vale todo”

Junto a Recoba y Pacheco asumen su rol de referentes y enseñan valores para el fútbol y la vida. “Me di cuenta la importancia de los jugadores en una sociedad que vive el fútbol tan intensamente”

Andrés Fleurquin en "12 Semanas Formando Campeones". Foto: Fernando Ponzetto

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dom jul 16 2017 04:00

"No vale todo. ¡No, no vale! En el fútbol y en la sociedad se instaló esa idea y no es cierto. No es lo mismo hablar mal que bien. No es lo mismo responderle a todo el mundo”. Andrés Fleurquin parece enojado, pero no lo está. Recalca la idea con una mezcla de molestia rebeldía, pero también con ganas de cambiar. El exvolante de Defensor Sporting dejó el fútbol y no está cerca de ese mundo, aunque estuvo 12 semanas en contacto con la pelota.

Junto a Álvaro Recoba y Antonio Pacheco formaron parte del proyecto “12 Semanas Formando Campeones”, que saldrá a la luz en Ovación a partir de mañana. El deporte le llama la atención pero hay otra cosa que hoy en día lo inquieta más: los valores, los cuales califica de “útiles e indispensables. El que no tiene los valores básicos no tiene futuro en el deporte ni en el ámbito laboral, familiar ni en nada en lo que te hace como persona”, afirma.

Una noche lluviosa de noviembre de 2015 Defensor Sporting adelantó un partido con River Plate por la fecha 14 del Apertura. Una plaqueta y una camiseta del rival en la previa, un par de centenares de personas en las tribunas y la entrega de la cinta de capitán a los 63’, cuando fue sustituido por Martín Rabuñal, marcaron la despedida de Fleurquin del fútbol. No tuvo gran fiesta como sus dos colegas en el proyecto, pero recibió el cariño de la hinchada violeta, de la que es un referente. “Queda una semana de entrenamiento y después exfutbolista. Se viene disfrutar más de la familia y hacer cosas que no he podido hacer”, decía el volante por entonces.

Fleurquin se apartó del mundo del fútbol y por ahora mantiene el pensamiento que tenía pocos minutos después de terminado el partido. “Me quise tomar unos años de descanso. No sé si sería un buen entrenador y por otro lado no estoy dispuesto a sacrificar tiempo familiar como lo hice durante muchísimos años. Me gustaría dedicarme, pero por ahora no”, cuenta.

Pese a que el fútbol todavía no volvió a cautivarlo, Fleurquin es consciente del status que ha ganado gracias a ese deporte y la trascendencia que tiene. “Me di cuenta lo importante que somos los jugadores y exjugadores en una sociedad que vive el fútbol tan intensamente. A medida que vas creciendo y madurando ves la repercusión que tenés; el daño o beneficio que puede causar algo que vos decís o hacés”, analiza. “Los dichos de un jugador de fútbol, de un entrenador o de un dirigente pueden perjudicar o beneficiar en el sentido de que muchos chicos tienen como espejo a esa persona”.

Parado desde esa perspectiva es que tras su retiro una idea relacionada al fútbol lo terminó seduciendo. “12 Semanas Formando Campeones” fue el nombre del proyecto que lo involucró junto a Tony y Chino y lo hizo volver a ser un referente y a hablar en un vestuario, pero esta vez no a sus compañeros sino a niños.

“Este proyecto surgió hace aproximadamente dos años, cuando me visitó Diego Canessa para decirme que tenía esta idea. Él piensa que el fútbol es una herramienta muy poderosa de transmisión de valores, que te sirven para jugar al fútbol, pero para cualquier cosa que te desempeñes en tu vida. Eso había que explotarlo de alguna manera”, cuenta Fleurquin. Entonces apuntaron a dos de los grandes ídolos de los últimos tiempos de Nacional y Peñarol para acompañarlo a él, referente de Defensor. “Nos parece que como exjugadores de fútbol y personas públicas tenemos la responsabilidad social de transmitirle a la sociedad esos valores tan lindos que hemos cultivado en el fútbol. Creo que el jugador en general no es consciente de lo que representa para cierta parte de la sociedad”, afirma.

Una de las cuestiones que Fleurquin valora de su carrera es que jugó en Defensor, club en el que hicieron hincapié en ese aspecto. Además, tuvo varios entrenadores que lo formaron. “Me enseñaron el valor del juego de equipo, de dejar el egoísmo de lado y que en el fútbol ganan todos y pierden todos”.

Luego, con el paso del tiempo, el jugador se convirtió en un referente del vestuario violeta y sobre su espalda tuvo la responsabilidad de trasladar esa misma forma de vivir el fútbol a sus compañeros. “Uno es como es, no vas a estar fingiendo, pero cuando vas madurando y caminando en el fútbol vas viendo cosas que te ponen en la obligación de corregir a algunos chicos. Hay que ser lo más natural posible y transparente, pero si se necesita tenés que decirle a X persona que se equivocó”.

"¿SALVADOS? ¡NOO!"

En el común de la sociedad existe la idea que, debido a los sueldos que perciben muchos de los jugadores que actúan en primera división, el aspecto económico no es algo que deba preocuparlos una vez que finalizan sus carreras.

“¿Los que juegan en Uruguay salvados económicamente? ¡Nooo! Ni siquiera muchos de los que se van al exterior. Aparte eso no lo podés saber. Por eso no podés dejar de estudiar apostando a que el fútbol te dé una salvación. Sería un gran error”, dice Fleurquin y se mete en otro de los temas que considera claves para un futbolista y que se debería estimular más en el fútbol uruguayo: el estudio.

“Me parece que no hay una conciencia muy grande de la importancia del estudio. Debería haber una real conciencia a nivel de los futbolistas o padres, por un lado del estudio y por otro lo difícil que es llegar a ser jugador. Si mezclás esas dos cosas te das cuenta que en la vida no podés dejar de estudiar”, afirma.

Fleurquin debutó en Primera División en el año 1996 a sus 21 años y en ese momento ya había terminado el bachillerato. Junto a su carrera en el fútbol profesional también comenzó y desarrolló en forma paralela una universitaria en una institución privada y tras volver de Europa se recibió de Licenciado en Administración de Empresas. “El estudio te aporta muchísimo. La carrera termina a los 35 años y ahí empieza una vida nueva. Con la competitividad a nivel laboral que hay hoy en día es más importante”, dice.

Generalmente el fútbol y el estudio no van de la mano, ya que se cree que no son compatibles, pero Fleurquin cree que se pueden hacer teniendo orden. Es cierto que hay algunos factores que pueden hacer que el desarrollo se retrase, pero es posible. “La realidad es que el fútbol es una carrera exigente, del punto de vista físico y mental y por ahí se juegan el 100% a ser jugadores, pero es un gran error. En términos generales con orden y disciplina podés jugar y estudiar tranquilamente. Además, hoy en día hay más facilidades para el estudio”.

Aprender no es importante solamente para los jugadores que están en divisiones inferiores, sino también para los futbolistas consagrados o que ya tienen una carrera consolidada en Primera. “De los chicos que empiezan en séptima, un muy bajo porcentaje llega a jugar alguna vez en Primera y mucho menor, por debajo del 1%, es el que llega a jugar al exterior. Son muy pocos los que llegan a tener una carrera exitosa y esos valores que te enseñan y la información que te brindan al estudiar te sirven para desenvolverte en la vida”. Fleurquin cree que actualmente se vive en la “era de la información” y el futbolista debe saber manejarlo. “La parte psicológica del futbolista es casi el 50%, por lo que hay que tener cuidado con lo que se lee y no dejarse llevar cuando las cosas van bien, o al contrario”.

Fleurquin, junto a Recoba y Pacheco, tomaron la responsabilidad de ser referentes y apuntaron a enseñar fundamentos para rendir en el campo, pero para tener buenas actuaciones también afuera de él. Desde mañana saldrá a la luz el proyecto “12 Semanas Formando Campeones”, una idea que lo volvió a acercar al fútbol al menos por un rato.

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