EN EL CAMP NOU

"Maxi" Gómez no dejó festejar a Luis Suárez

El "Pistolero" y "Maxi" Gómez anotaron en el empate 2-2 entre Barcelona y Celta de Vigo.

Maximiliano Gómez festeja su séptimo gol en liga, el primero ante Barcelona. Foto: EFE
Maximiliano Gómez festeja su séptimo gol en liga, el primero ante Barcelona. Foto: EFE

Con un gol, Maxi Gómez le arrancó el empate al Barcelona poniendo fin a una racha de un año seguido de triunfos culés en el Camp Nou. Con el 2-2 el equipo culé perdió dos puntos del crédito que llevaba en la Liga y le dejó esperanzas a sus perseguidores

Antes del partido, besos y abrazos de Luis Suárez con Iago Aspas (compañeros en Liverpool) y Maxi Gómez en el túnel. Piqué conversando con la dupla de zagueros del Celta, que crecieron en la Masía. Unzué, ayudante de Luis Enrique la temporada pasada, en el banquillo visitante. Parece un encuentro entre amigos.

En la primera jugada Suárez forcejea con Sergi Gómez a quien se le sale el brazo. Al juvenil crecido en la cantera blaugrana le valió menos de un minuto su ilusión de jugar en el Camp Nou. El uruguayo recibe una amarilla.

A los 5 minutos, Messi se viste de Maradona. Después de un caño traslada la pelota desde su cancha y cuando dispara al arco la defensa la saca al córner.

El primer cuarto del partido transcurre equilibrado. Aunque el Barça tiene la pelota, muchas veces el Celta intenta acercarse a Ter Stegen sin perder el orden.

A los 19 cae la sorpresa: una buena contra que organiza Aspas cede a “Maxi” que remata de cara a Ter Stegen. El alemán defiende con su pierna derecha pero el rebote lo clava el gallego, un tradicional verdugo de los culés.

Tres minutos después entre Iniesta, Suárez y Paulinho tejen la venganza y Messi es el encargado de cerrar la pinza para hacer el empate. El resultado es justo con el partido.

A los 25, le anulan injustamente un gol a Suárez por presunto fuera de juego que la televisión se encarga de denunciar.

La hinchada corea “uruguayo, uruguayo”, después de dos intervenciones ofensivas de Suárez que amenazan con el gol.

A los 35, Messi hace su propio show en el área del Celta en una clase de malabarismo que levanta la ovación.

Los primeros minutos del complemento son una avalancha de intentos del Barça sobre el arco gallego. Paulinho con una jugada individual vive la mejor opción.

Iniesta deja la cancha a los 52 y con él se va parte de la fantasía. Con largas posesiones el equipo de Unzué intenta congelar los ímpetus iniciales blaugranas.

“¡Uruguayo, uruguayo!!”, grita de nuevo la grada después que Luis Suárez, a los 61, pone la ventaja. Alba cedió a Messi que se la devolvió. Pase atrás para que el salteño le pusiera calor a la tribuna con el 2-1. Después con el Celta en la lona los delanteros culés arreciaron en busca de más ventaja.

Pero en la cancha están Iago Aspas, siempre inteligente con la pelota, y “Maxi” Gómez. El uruguayo se saca las ganas y en la segunda que tiene en el partido, mete el empate a los 70. Ahora nadie corea “uruguayo, uruguayo”. El silencio de la tribuna es tan frío como la tarde. El ex Defensor llegó a su séptimo gol en liga (en 14 jornadas).

Suárez intenta una individual y lo derriban. El caramelo queda para Messi. Sale jugada de pizarra y Piqué se queda sin ángulo.

Quedan 15 para el final. ¿Romperá la racha ganadora el Celta de Unzué? Los nervios llegan a la tribuna con rechiflas por cada segundo que los jugadores gallegos intentan retener a su favor. Urge el resultado. Será un cierre con tensión. Hasta Valverde se pone nervioso y recibe una advertencia del árbitro. Quedan 7 minutos.

El Celta lo vuelve a tener y Ter Stegen lo impide. En la contra una cabalgata de Denis Suárez termina en jugada de rugby. La pelota en los pies de Messi no llega a dónde quería y se pierde la opción.

Messi, Messi, así suena el grito de la esperanza culé cuando en los descuentos el argentino tiene la última bala del partido. Para su decepción, las cosas no cambian.

El árbitro pita el final y los jugadores celestes se abrazan en el centro del campo como en una victoria. Muchos culés, entre ellos Suárez y Piqué, reclaman al árbitro. No están conformes con el resultado.

Con el empate del líder Barcelona, que sin embargo sigue invicto, Atlético y Real Madrid tendrán la oportunidad en este mismo sábado de seguir acercándose y ponerse a seis puntos, mientras que Valencia de quedar a un solo punto si este domingo vence a Getafe. Valencia tiene la palabra.

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