PEÑAROL

Los aciertos del DT

Para el Torneo Clausura, Leonardo Ramos hizo retoques en todas las líneas y salió ganando.

Foto: Ariel Colmegna.
Foto: Ariel Colmegna.

El trabajo que realizó la dirigencia en el mercado de pases terminó resultando determinante. Las llegadas de Guillermo Varela, Walter Gargano, Maximiliano Rodríguez y Lucas Viatri, resultaron importantísimas, pero gran parte de todo este mérito en la obtención del Clausura se lo lleva el entrenador. A Leonardo Ramos le dieron un gran plantel, tal vez el mejor, pero lo importante es que logró transformarlo en un gran equipo. Y ahí es donde la mano del DT toma aún más valor. Al margen de las altas anteriormente mencionadas, todas figuras de nivel internacional, Ramos acertó con otras decisiones...

En primer lugar, el arco. Se la jugó por Kevin Dawson y le respondió. Consiguió seguridad y terminó con los murmullos de que Peñarol necesitaba contratar un jugador en esa posición.

En el fondo, al igual que a principio de año, pidió a Fabricio Formiliano. Le dieron el gusto y el zaguero se metió de inmediato en el equipo. Integró la dupla con Ramón Arias y terminaron conformando la defensa menos vencida del Clausura (apenas siete goles en contra).

En el medio, el gran acierto. Observó rápidamente el orden que le otorgaba la llegada del “Mota” y puso a su lado al “Cebolla” Rodríguez. Lo sacó de la banda y, por el centro, lo transformó en el conductor del equipo.

Por las bandas, lo mismo. Pidió a Fabián Estoyanoff, aunque en la interna su retorno no convencía a todos, y transformó a Rossi en un volante por afuera.

Arriba, por último, pidió por la continuidad de Cristian Palacios al margen de la llegada de los delanteros argentinos.

- Dawson: Demostró que está a la altura de un arco como el de Peñarol. Fue figura cuando el equipo más lo necesitaba. Un arquero de muy bajo perfil, pero sobrio y seguro.

- Formiliano: Salvo la fatalidad que sufrió en el partido ante Sud América, redondeó un buen campeonato. Cuando faltó, Peñarol sintió su ausencia. También colaboró con dos goles.

- Doble cinco: Walter Gargano y Cristian Rodríguez formaron un tándem espectacular. Son la manija de este Peñarol. Uno marca y el otro traslada. Se complementan a la perfección.

- Las bandas: Fabián Estoyanoff y Diego Rossi fueron los responsables de otorgarle ese vértigo al equipo. Con ellos, los dos laterales también elevaron su rendimiento.

- Palacios: Finalmente, el salteño se quedó en el plantel y terminó siendo figura. Marcó 10 goles en 464 minutos y se transformó en el máximo artillero del certamen.

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