RACING

“Acá no hay ninguna figura”

Líber Quiñones, autor de cuatro goles, se llevó una pelota histórica como lo es él en el club de Sayago.

Líber Quiñones, autor de cuatro goles, se llevó una pelota histórica como él. Foto: Ariel Colmegna
Líber Quiñones, autor de cuatro goles, se llevó una pelota histórica como él. Foto: Ariel Colmegna

Racing suele concentrar antes y después de los partidos durante esta seguidilla de juegos. Pero, tras la goleada a Danubio (5-2) y como vuelven a jugar recién el jueves por la noche, el técnico Pablo Peirano los dejó volver a casa para disfrutar de la familia. Algo que Líber Quiñones, el goleador histórico de los cerveceros -que se despachó el domingo con cuatro goles- hace siempre que puede. Y ayer pudo llevar a sus dos hijas, Lucila (seis años) y Zoe (de dos y medio) a la escuela.

La pelota que se llevó de la cancha firmada por todos sus compañeros luce como un trofeo en su casa, que obviamente es en Sayago. Allí vive con su pareja, la más pequeña de sus hijas y su abuela Dominga, alguien muy presente en su vida. A sus 92 años, Dominga no se pierde un partido de su nieto y el domingo salió del Roberto loca de la vida.

“Mis hijas ya jugaron un rato con la pelota, pero no mucho porque les dije que esa no es para jugar. Esa es histórica”, contó el goleador entre risas. “Me desperté feliz, cuatro goles no se hacen todos los días. Es más, fue la primera vez desde que juego al fútbol que hice cuatro goles. Me sentí muy contento por los goles y sobre todo por el triunfo, que lo necesitábamos para conseguir nuestro objetivo de entrar a una copa”, agregó Líber tras cumplir con sus tareas de padre.

Líber Quiñones junto a sus dos hijas, Lucila y Zoe.
Lucila (seis años) y Zoe (de dos y medio) tienen un papá goleador.

“El que más me gustó fue el tercero por la jugada. Es una jugada que trabajamos mucho en los entrenamientos y salió a la perfección. Re linda. Me gustó por la jugada, pero el segundo de tiro libre fue muy lindo también”, dijo sobre sus cuatro conquistas, una de ellas de penal.

Quiñones es el goleador histórico de Racing. Con los cuatro del domingo llegó a 82 tantos. Y sabe que no lo van a alcanzar porque el que le sigue tiene 20 conquistas menos. Sin embargo, a pesar de sus números, en varios partidos del Clausura le tocó esperar en el banco, pero nunca dejó de alentar a sus compañeros.

“Jugué los primeros tres partidos y hasta hace tres fechas atrás no venía siendo titular. Me lo tomé tranquilo, yo venía de la lesión del brazo. Pero siempre estuve ahí con los compañeros, que siempre me ayudaron, igual que el cuerpo técnico. A pesar de estar afuera siempre me alentaron. Uno lo sufre sí, al ser el goleador, pero a su vez estaba tranquilo porque sabía que los compañeros dejaban todo en la cancha. Además, en Racing tenemos claro que no hay ninguna figura. Y eso es bueno. Por ejemplo, para el partido con Danubio el técnico hizo cinco cambios y el equipo anduvo muy bien”, explicó.

"Fue la primera vez desde que juego al fútbol que hice cuatro goles".

Liber Quiñones
Líber QuiñonesGoleador de Racing

Es que las cosas no le habían salido muy bien al elenco de Peirano en el Clausura, donde sólo suma 13 puntos. “Nos faltaba mandarla adentro, porque hicimos buenos partidos, mismo con Nacional en Rivera, pero nos faltaba el gol. Por suerte eso ya pasó. Sabíamos que Danubio no venía bien y que los podíamos aprovechar. Por suerte lo hicimos. No me siento responsable de que echaran al técnico, me sentiría responsable si echaran al nuestro porque no ganamos nosotros. Yo hice mi trabajo que es hacer goles”.

Muchos le hacen bromas por sus kilos de más, pero él les responde en la red. “Fui así toda mi vida. A esta altura que me digan gordito no me molesta. Me interesa jugar y hacer los goles. Además, nunca un rival me dijo algo así de mala leche, en la cancha. Al menos no de frente. Me gritan de la tribuna, sí, los hinchas rivales, pero ya estoy acostumbrado y tampoco me importa”, finalizó Quiñones.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)