
|
||||||||
En la Copa pasada lo dieron por eliminado varias veces y se repusoSe hizo el camino al andar
Los aurinegros son los actuales vicecampeones de la Libertadores. Nadie les regaló nada. Llegaron sabiendo reconocer sus limitaciones y explotando al máximo las virtudes que presentó aquel plantel. Ese plantel, ese vicecampeonato, es indudablemente el motor de la ilusión y la expectativa que hoy mantiene el hincha aurinegro de cara a la presente Copa.
Peñarol pareció eliminado una y otra vez: cuando lo goleó Independiente en el debut, cuando empató con Inter de local y al minuto estaba 0-1 en la revancha, cuando la Católica "empató" la serie transitoriamente en Santiago, cuando Silva se paró frente a Sosa para patear un penal en las semifinales. Sin embargo, nadie lo eliminó. Perdió la final con Santos y Neymar, el favorito de la mayoría.
Peñarol brilló poco en la Copa pasada, pero trabajó mucho y eso lo terminó llevando a la final. Aguirre se la jugó por el 4-4-2 y fue encontrando el equipo en el camino. Al final, la oncena se recitaba de memoria: Sosa, González, Valdez, Guillermo Rodríguez, Darío, Freitas, Aguiar, Corujo, Mier, Olivera y Martinuccio.
Apuesta al contragolpe y a la velocidad por las bandas fue la receta, debido a que faltó un ingrediente importante: un generador de fútbol. Si acaso, lo intentó con Pacheco el rato que entró en la primera final. En el resto, Peñarol le dio la pelota al rival, esperó, metió pierna fuerte y aceleró a fondo cada vez que la recuperó.
Con Martinuccio en gran nivel desde octavos de final hasta las semifinales, veloz, potente y preciso, Peñarol pudo meter el peso en el área de la mano de Olivera, un "nueve" con presencia y gol.
Así eliminó a quien era campeón de América y a otros campeones "morales" que tuvo la última Copa. Les ganó con personalidad, con experiencia. Cinco de aquellos titulares están hoy en el equipo y a ellos se les suma un sexto que entró e hizo goles importantes, como Estoyanoff.
Hoy el sistema de juego es otro, pero se sigue apostando a la velocidad en los últimos metros de la cancha. Sin un generador natural -más allá del juego de espaldas al arco de Zalayeta- no le queda otra.
Seguramente nadie apostaba una ficha por Peñarol hace un año. Sí por Liga, Inter, la Católica y Vélez, todos equipos que terminaron perdiendo con Peñarol. Hoy, por eso, las miradas hacia los aurinegros son otras en el continente. La mirada del aurinegro también.
El País Deportivo
| « volver |
El uruguayo le esquivó la mano al francés en el saludo de jugadores previo al partido. Además, Suárez marcó el descuento a los ...
Antes de que el juez dé el silbatazo inicial para el juego entre Liverpool y Manchester United, el duelo entre Luis Suárez y ...
El cuerpo técnico confeccionó una nómina de jugadores mayores y otra Sub 23, todos en el exterior, con posibilidades de ser ...
Es inevitable comparar. Faltan cinco días para el estreno de Peñarol en la fase de grupos de la Libertadores y la ilusión del ...
Risas, alegría, buen humor y mucha distensión. Así fue el regreso de Nacional a los trabajos luego del gran triunfo que consiguió ...