|
|
|
||||||||
RICARDO TEIXEIRA
"El segundo es el primero de los últimos, no ganar es fracaso"
En una libreta de la CBF, luego de tomarse simplemente unos cinco minutos para pensar, fue anotando números y nombres de sponsors. El asesoramiento de su encargado de prensa, Rodrigo Paiva, le sirvió para revelar un mejor detalle del potencial de Brasil: "Por año recaudamos 100 millones de dólares". En su amplio escritorio, el hombre más fuerte del fútbol brasileño, al que sólo le falta estirar la mano para parecerse a Marlon Brando en el personaje de El Padrino, habló de Dunga, del Mundial y de Sudamérica.
EDWARD PIÑÓN
- ¿Cómo hizo para mantener a Dunga como entrenador de Brasil en los momentos de mayor crítica? ¿Le fue fácil?
- Muy fácil, porque es mi característica. Yo mantuve a (Carlos Alberto) Parreira cuando en todos los partidos de las Eliminatorias toda la hinchada y toda la prensa de Brasil, particularmente la de Sao Paulo, quería a Telé (Santana). Parreira siguió en su cargo a pesar de haber tenido una de las peores Eliminatorias y fuimos campeones del mundo. Para el mundial de 2002 la situación fue peor, porque (Luiz Felipe) Scolari salió de una reunión de la CBF y mucha gente viró su coche para intentar agredirlo. Scolari salió campeón del mundo. Entonces, para ser regular yo mantuve a Dunga (risas).
- ¿Por qué nominó a Dunga en la selección si no tenía experiencia, ni era de los grandes técnicos del mundo?
- Yo no tenía ninguna experiencia en fútbol cuando fui elegido para la CBF, pero lo que la confederación necesitaba en ese momento era algo más que un dirigente, precisaba un administrador. La CBF tenía deudas, no le pagaba a los funcionarios, la sede estaba embargada y el problema era inmenso, pero se solucionó. Cuando se designó a Dunga, yo no necesitaba un técnico, precisaba una persona con voz de mando, que pusiera las cosas en su lugar y él lo hizo. Yo quería a una persona que tuviera el coraje de poner a cualquiera en la reserva y poner a jugar a cualquiera. Fue muy duro, nos costó dos meses, pero nosotros decimos que no se come el omelette sin quebrar los huevos.
- Además del orden, ¿qué le dio Dunga a la selección?
- Formó un gran grupo. Si usted hace un análisis de la selección de 1990 comprobará que era mucho mejor, técnicamente, que la del 94, pero no teníamos una identidad, un grupo. En 2002 otra vez un gran grupo con jugadores de mucha voluntad y con un gran comandante.
- ¿Nunca le tiró las orejas a Dunga? ¿No mantuvo ningún mano a mano especial en los momentos críticos?
- Yo no interfiero, no me meto en la selección. Creo que los dirigentes tienen que quedar atrás, no interferir para pedir jugadores o cambios. La verdad es que se pasó por un momento difícil, pero ahora está ahí y casi con el apoyo unánime.
- ¿Es la mejor vía apoyar un proceso hasta el final aunque los resultados no acompañen?
- Hay que manejar mirando cómo las cosas caminan. Soy favorable a que haya una continuidad de trabajo. Tomo como ejemplo lo que ha pasado en mi país, donde tuvimos clubes que casi fueron a la Segunda división por cambiar hasta de ocho técnicos en un año. Siempre es preferible esperar que las cosas encajen y eso es así en todas las actividades.
- Sin embargo, usted también cortó procesos de entrenadores en la selección. Entonces, si prefiere sostener los proyectos, ¿qué es lo que lo llevó a determinar algunos cambios?
- Es muy difícil explicar porque no quiero personalizar, pero la verdad es que tanto en los estudios para asegurar la permanencia o los estudios para determinar una salida se realizan evaluaciones profundas. Para que usted tenga una idea, Scolari fue eliminado en la Copa América por Honduras y ni siquiera por eso él salió. Los otros trabajos que fueron cambiados es porque eso es lo que se precisaba, no por resultados deportivos.
- Pero el primer paso, entonces, para tener un buen proceso es contar con una base sólida en la dirigencia.
- En cualquier actividad si no se tiene una estructura administrativa y una estructura financiera no se puede hacer nada. Es muy simple, es como un coche: si no tiene combustible no camina. Entonces, si la cabeza de un grupo no camina es muy difícil.
- ¿La clave o la base de todo está en la consolidación de un gobierno?
- En los cuatro primeros años yo no sabía ni donde estaba el piso de la CBF, no conocía nada de la realidad y por eso creo que existe la necesidad de tener un tiempo mínimo de administración. Pero, también es claro, que depende de la administración, porque hay que presentar resultados. Insisto, es así en cualquier actividad. Por ejemplo, si usted escribe mal, si está mal informado, su diario no lo va a querer. Si su director comercial no vende lo van a cambiar.
- Su mandato termina en 2015, ¿ya tiene un proyecto de continuidad o reemplazo?
- Hoy yo pienso en hacer la Copa del Mundo de 2014, que es lo verdaderamente importante.
- Aceptando que, como dijo, en los primeros cuatro años le costó organizarse, ¿no es bueno que la CBF ya piense en futuro presidente?
- Los sucesores aparecen, es muy difícil organizar. Esto no es un gobierno militar, que de un general se pasa para otro general. Yo fui sucesor de una persona que no tenía nada que ver conmigo y las relaciones que tenía eran con el doctor (Joao) Havelange, quien salió en el año 1974 y yo fui elegido en 1990. No creo mucho en una administración chica en la que se empiece a formar un nuevo presidente.
- En Sudamérica hay diferentes modelos de gestión de las selecciones. Hay países en los que la supervisión de todos los combinados pasa por el entrenador de la mayor y en otros en los que está bien separada.
- En Brasil ya tuvimos todos los modelos y nos dimos cuenta que no se puede unir a todas las selecciones, porque si pierde la Sub 17 lo paga el de la principal. En Brasil la gran presión para sacar a Wanderley Luxemburgo fue por lo ocurrido en la Sub 23 y no en la mayor. Cuando vino Scolari le dije: "Usted se encarga sólo de la mayor".
- ¿Ya está pensando en el Mundial de 2014?
- Estamos empezando a trabajar, pero primero tenemos que pasar por el Mundial 2010. - ¿Este Mundial tiene un peso especial para Brasil por ser el previo al que organizará?
- No, todos los partidos de los mundiales son especiales.
- En Brasil son muchas las voces que se levantan en defensa de Ronaldinho. ¿Cree que Dunga lo debe citar? ¿Qué piensa de él como jugador?
- No es un tema para mí. Dunga va a decidir técnicamente. Yo no tengo nada que criticar sobre su comportamiento con la selección.
- Por ser Brasil, ¿asume que no ser campeón del mundo es fracaso?
- A mi hijo, después de una final perdida contra Fluminense, yo le dije: "Flamengo es vicecampeón, recibió el gol a los 44 minutos del segundo tiempo". Él me miró serio y me contestó: "Pae, ¿usted sabe una cosa? El segundo es el primero de los últimos". No ganar es fracaso.
- ¿Qué opina el calendario de las Eliminatorias?
- Es muy sacrificado porque son 18 partidos. La verdad es que este tipo de Eliminatorias se empezó cuando Brasil fue campeón del mundo y ahora los nueve países son los que tienen que decidir financieramente. Para el 2014 estamos afuera y yo no veo ninguna preocupación continental para esas Eliminatorias. Con toda certitud vamos a clasificar para el 2014 seis países -60%- entonces yo puedo aconsejar que hablemos poco de esto. Hay que hacer poco ruido en Sudamérica para no agitar y perder el medio cupo.
- ¿Cuánto recibe la CBF de sus sponsors?
- Tenemos unos diez sponsors y aproximadamente aportan unos 100 millones de dólares por año.
"Pelé fue lejos el mejor brasileño de la historia. Luego incluiría a Garrincha y Romario. Voy a colocar a otro jugador que fue el mejor de 2002: Rivaldo".
Final del 98.
"Es mentira que a Ronaldo le dieron comida en mal estado. Todos los jugadores y los integrantes de la delegación comieron lo mismo. Se creó una historia".
Premios.
"Soy el presidente de la CBF que tiene más títulos con la selección brasileña, porque hemos ganado hasta la fecha 99 campeonatos".
- Europa cada vez invade más en Sudamérica, por lo menos en lo que a "robo" de talentos se refiere. ¿Cómo se le puede poner fin a eso?
- La verdad, yo no tengo una solución. Es un problema enorme. Acá, en Brasil, si alguien que tiene un hijo menor de 18 años es contratado por una empresa constructora del París Saint Germain se llevará a su hijo aunque tenga o no contrato con un club de fútbol, porque el juez dirá que tiene que ir con su familia. Eso es una legislación y no tiene nada que ver con el fútbol.
- ¿No tiene solución?
- Ya lo hablamos y sólo puede lograrse con un cambio de la ley, lo que sucede, también, es que difícilmente se impida que un hijo de 15 años de edad no se vaya con su familia a Europa. Cómo se le dice a un chico usted se queda acá, sin su familia, porque va a jugar al fútbol. Es muy difícil.
- ¿Lo soluciona la FIFA?
- Puede ser. Yo creo que el problema está localizado en el gran número de agentes autorizados por la FIFA y así lo dije en el Ejecutivo. Hay que disminuir ese número, hoy hasta los médicos son agentes.
- ¿Hay que controlar las transferencias?
- Sí, en eso está la FIFA, porque se abrirá un registro que permitirá seguir la transacción. Tendremos un clearing de la operación financiera.
Ovación digital
| « volver |
Pablo Morales ingresó desde la banca, fue el único de los suplentes que anotó puntos y como si fuera poco, sus cuatro triples ...
Tirar centros no es sinónimo de pelotazos y muchos menos de jugar mal. Si se cuenta con un buen ejecutante, si aparecen los ...
En la sede del Ministerio de Turismo y Deporte se realizó la presentación oficial de la 67ª edición de la Vuelta Ciclista del ...
El scrum es cosa seria y justo allí nace el espíritu del equipo. Con esta afirmación cerrábamos nuestra última columna, El rugby ...