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DE CONTRAGOLPE por Jorge Savia
Está entre el "suicidio" y el "asesinato"
Tomando como base el partido que jugó contra Peñarol, es difícil que a Central "le dé la nafta" para desactivar el explosivo fútbol ofensivo que mostró Nacional ante Atenas de San Carlos.
La suposición se sustenta en una cuestión colectiva y, además, de características individuales.
Esto es: la mecha del ataque tricolor es la vivacidad de Lodeiro y el "Tata" González, a la que se suma el empuje destructor del "Tito" Ferro y el "donde pone el ojo, pone la bala" que está en la esencia de los pases cortos y largos del "Matute" Morales; en cambio, el fino titiritero de los palermitanos es Coelho, todo pasta, todo clase, pero más al tranco, al que se agregan el trajín de Usúcar y Firpo en la mediacancha y la picardía de Perrone y Espiga para "cazar y pescar" en el área adversaria.
Son distintas armas. Más potentes las de Nacional, claro; pero, atención: si Central vuelve a poner tres puntas y sale "a cambiar figuritas" sin importarle si el grande tiene varias "selladas", es tan capaz de "matar" como de "suicidarse".
Ovación digital
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